¿Sabía que su organismo es capaz de estimular la liberación de sustancias tan potentes como la morfina? ¿Y que estas sustancias naturales podrían prevenirlo de enfermedades degenerativas e inmunológicas y ayudarlo a paliar el dolor y a afrontar los estresores cotidianos?. Las endorfinas, poderosos analgésicos bioquímicos segregados por el cerebro, nos permiten todo esto. Y son las actividades de ocio grandes promotoras las de la liberación de las mismas.
Los beneficios del ocio
Las actividades de ocio proporcionan estimulación en nuestro cerebro generándonos un bienestar general y ayudándonos a reducir el riesgo de contraer enfermedades como el Alzheimer o la demencia. Realizando asiduamente estas actividades placenteras, podremos, además de disfrutar en el proceso, contrarrestar el deterioro cognitivo, es decir de nuestra memoria y otros procesos mentales. Ejercitar el cerebro no implica únicamente involucrarse en actividades intelectuales sino que incluye realizar ejercicio físico, relajación, divertidos paseos o participar en reuniones sociales. Pues todas estas generan movimientos a nivel neuroquímico, que favorecen nuestro bienestar general.
Los químicos de la “felicidad”: las endorfinas
Las endorfinas son analgésicos endógenos o sea producidos por el propio cuerpo. Su efecto principal se centra en elevar el umbral del dolor y reforzar las sensaciones placenteras del cuerpo. Ante los diversos eventos cotidianos, nuestro cerebro regula la liberación de endorfinas. Cuando el suceso es agradable, entonces se aumenta la secreción de las mismas haciendo que experimentemos un alto bienestar y deseos de que ocurra nuevamente. En términos psicológicos diríamos que la conducta tenderá a repetirse por reforzamiento positivo. Ante un evento desagradable, la escasez de liberación de endorfinas, por reforzamiento negativo, nos impulsara a querer evitar la repetición del suceso.
Por sus efectos naturales similares a los de la morfina las endorfinas han sido denominadas los “químicos de la felicidad”. Pues, esto garantizaría que en cierta medida el potencial de “felicidad” se encuentre dentro de nuestro propio organismo a nivel bioquímico. Si bien nuestro bienestar depende también de factores externos, el procesamiento interno y nuestras acciones nos permitirán afrontar de manera más o menos adaptativa las diversas situaciones.
¿Cómo conseguir estas sustancias?
Algunas de las principales formas de aumentar la liberación de las endorfinas y otras sustancias naturales endógenas se relacionan con actividades que podremos realizar en nuestro tiempo de ocio.
- Practicando deportesEl ejercicio físico en su sana medida mantiene una correlación positiva con el bienestar psicológico. En nuestro tiempo de ocio, es sumamente recomendable elegir este tipo de actividades deportivas que nos nutren de múltiples beneficios.Por un lado, el ejercicio físico tendría un poder distractor ante los eventos estresantes provocándonos una sensación de alivio. Asimismo, desde una perspectiva más biológica, nos permitiría una mayor liberación de endorfina como ya antes mencionamos.
- Realizando actividades lúdico-recreativasLa capacidad lúdica parece ser una fuente de elevada neuro-protección no solo para los chicos sino también para los grandes (siempre que esto escape a la adicción al juego). El fomento de la creatividad, el ejercicio de la concentración y la capacidad de relajación que promueve el juego son algunos de los factores que lo convierten en una buena elección en el menú disponible para nuestro tiempo libre. Cuando vacacionamos, el escenario de las playas sobre todo, nos permiten ejercitar esta capacidad lúdica con nuestros chicos en la arena o mientras nos divertimos esquivando las olas en el mar. La playa nos permite participar en diversos juegos que también implican ejercicio físico (paletas, tejo, fútbol, etc).
- Ejercitando la risa y el humor
El sentido del humor posee la capacidad de ayudarnos a reducir la tensión y a prevenir diferentes tipos de enfermedades. Mientras nos reímos, el organismo sufre múltiples modificaciones en sus diversos sistemas. Los músculos se aflojan liberando la tensión y se aumenta la cantidad de endorfinas provocando un efecto analgésico sobre el organismo. Algunos profesionales plantean que la risa permite que se disminuya la concentración de cortisol, hormona asociada a la producción del estrés, lo cual potenciaría una mejor respuesta inmunológica.
Tómeselo en serio…
Ante lo dicho, recomendamos que nuestro ocio incluya:
- altas dosis de humor
- una reconfortante rutina de ejercicio físico
- actividades lúdicas y recreativas que ya de adultos no nos permitimos.
Aunque algunos no lo crean, el ocio no es una perdida de tiempo, es algo serio.
Lic. Psic. Maira Tiscornia
2009



